Unicaja, consciente de la importancia de armonizar el desarrollo económico con la preservación del medioambiente y la eficiencia energética, potenciará aquellas iniciativas y actuaciones que estén encaminadas a la consecución de tales objetivos.
Por ello, en relación con el impacto ambiental y energético generado, concretando su compromiso medioambiental y de ahorro energético ante el cambio climático, Unicaja:
La "Política Ambiental, Energética y de Cambio Climático del Grupo Unicaja", cuya última versión ha sido aprobada por el Consejo de Administración de 26 de abril de 2024, tiene como objetivo establecer los principios básicos de actuación en materia medioambiental, de eficiencia energética y de gestión en materia de cambio climático, con el fin de disminuir el impacto de Unicaja y contribuir a la protección y la conservación del medioambiente, a la preservación de la biodiversidad y a la lucha contra el cambio climático, entre otros fines ambientales reconocidos en la Taxonomía Ambiental de la Unión Europea (Reglamento 2020/852).
La Política está alineada con los Diez Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 y el Acuerdo Climático de París, está adherida a los Principios de Banca Responsable y es firmante de la iniciativa “Carbon Disclosure Project” (CDP).
Acceso a la Política Ambiental, Energética y de Cambio Climático
Unicaja ha implantado y certificado un Sistema de Gestión Integrado Ambiental y Energético conforme a las normas ISO 14001 (gestión ambiental) e ISO 50001 (gestión de la energía) en un total de 30 edificios de la entidad.
La distribución de los edificios por comunidad autónoma y su número sería la siguiente, lo cual evidencia una implantación con carácter general en el territorio (al abarcar varias comunidades autónomas y diferentes tipologías de centros dentro del alcance definido):
La certificación, otorgada por DNV, acredita que el sistema de gestión implantado en estos centros cumple con los requisitos internacionales aplicables, y se basa en el enfoque de mejora continua para optimizar el desempeño ambiental y energético.
Este Sistema de Gestión Integrado refuerza la Política Ambiental, Energética y de Cambio Climático de Unicaja, al establecer objetivos, procesos y medidas orientadas a impulsar la eficiencia energética, reducir impactos ambientales y asegurar el cumplimiento de los requisitos legales y otros compromisos asumidos por la entidad.
Con esta iniciativa, Unicaja consolida su compromiso con una gestión responsable de los recursos y con el desarrollo sostenible, integrando criterios ambientales y energéticos de forma sistemática en su actividad.
Certificado Sistema de Gestión Medioambiental
Certificado Sistema de Gestión de la Energía

Unicaja ha calculado y verificado su huella de carbono corporativa correspondiente a los ejercicios 2022, 2023 y 2024, habiéndola inscrito en el Registro del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y obteniendo el sello «CÁLCULO» para los alcances 1, 2 y 3, tras su verificación por una entidad independiente acreditada (DNV).
En el ámbito del cambio climático, la Entidad ha asumido compromisos de mitigación mediante el establecimiento de objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que implica la definición y puesta en marcha de actuaciones orientadas a disminuir la huella de carbono asociada a su actividad. Asimismo, Unicaja promueve una actitud responsable entre su plantilla y la sociedad en general a través de la divulgación de información ambiental y energética, así como mediante la publicación de guías de buenas prácticas en materia de reciclaje.
De forma complementaria, se incorporan cláusulas de compromiso ambiental en los procesos de contratación con proveedores, reforzando la integración de criterios de sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de valor.
La Entidad dispone, por tanto, de una herramienta objetiva y verificable para el cálculo y la notificación de las emisiones de gases de efecto invernadero, plenamente integrada en su sistema de gestión ambiental y de la energía. Este enfoque proactivo y metódico permite abordar de manera sistemática tanto el impacto ambiental como los consumos de combustibles y electricidad, favoreciendo una mejora real de la eficiencia energética, la mejora continua en la gestión ambiental y la reducción del consumo energético y de las emisiones de GEI.
